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Revista Zur / Volumen 3 N°1 / Un reencuentro con las presencias tutelares del pasado
Notas

Un reencuentro con las presencias tutelares del pasado: Bajo la piel de tu capa de Edson Faúndez

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“En llamas” de Alejandra Etcheverry.

Fecha

01 Julio 2021

Autor

Pablo Fuentes Retamal

01 Julio 2021

Faúndez, Edson. Bajo la piel de tu capa. Concepción: Ediciones Lar, 2019. 91 pp. Reseña por Pablo Fuentes Retamal1.

 

Bajo la piel de tu capa es el primer libro de poemas de Edson Faúndez. Este texto, publicado por la Ediciones Lar, reúne composiciones poéticas escritas entre los años 2000 y 2019. Los signos distintivos que despliega el poemario, en uno de sus múltiples niveles, remiten a los fundamentos estéticos que propuso la poesía de Jorge Teillier, esto es, una escritura que dialoga con épocas anteriores para enfrentarse a los signos de negatividad que pueblan el presente. En este sentido, son significativos los versos de Teillier que abren el poemario Bajo la piel de tu capa: “Pues siempre podremos estar en un día que no es ayer ni mañana/ mirando el cielo nacido tras la lluvia/ y escuchando a lo lejos/ un leve deslizarse de remos en el agua”. (141).

Estos versos del epígrafe pertenecen al poema “Bajo el cielo nacido tras la lluvia”, composición lírica que remite a un tiempo inaprensible que evoca recuerdos perfectos, pero efímeros (Mayne-Nicholls, 2012). Faúndez, según mi parecer, es legatario de esta escritura, ya que su poesía enseña claves que permiten advertir un encuentro creativo con los fundamentos poéticos que propuso Teillier.

La poesía de Edson Faúndez presenta un sujeto lírico que, además de proyectar una dimensión autorreferencial (Oelker, 2020) y recuperar el dispositivo textual de la carta (Rodríguez, 2020), procura acceder a un tiempo pasado y a un mundo fantasmal, cargado de nostalgia, mediante imágenes que resguarda en la memoria; en otras palabras, Bajo la piel de tu capa convoca presencias tutelares, búsqueda que alude a tiempos pasados que son actualizados en el presente mediante la escritura poética. Esta clave orienta una lectura posible del libro de Edson Faúndez, cuyos versos ofrecen un pórtico que conduce hasta la vida íntima y la aldea del poeta, un espacio mítico y vital que promete un refugio capaz de resistir el orden alienante que impone la ciudad postmoderna. Esto se aprecia, por ejemplo, en el poema “Una radio de otro tiempo”: “Nadie sabe decir por qué sepulta semillas/ en un pueblo desierto/ por qué imita saltando/ las aves de su infancia/ por qué no apaga/ la luz de su casa” (18).

El diálogo que entabla la escritura de Faúndez con la poesía de Jorge Teillier es aún más evidente en el apartado “La destrucción de los juguetes” (66-68). Las composiciones líricas que integran esta sección dialogan con el poema “Ahora vuelvo a encontrar esa luz olvidada”

2 de Jorge Teillier, puntualmente, con aquellos versos en que el poeta lautarino manifiesta su anhelo por recuperar un tiempo anterior que permanece adscrito a un lugar específico, la casa familiar: “Me gustaría estar en el patio de esa casa / y ver pasar un rosario de nubes que sólo yo sabría descifrar” (El molino 36). Como vemos, el sujeto poético de Bajo la piel de tu capa adscribe a estos lineamientos estéticos al evocar sus jornadas de juego en el patio de aquella casa que cobijó su infancia, recuerdos que renuevan una alianza que se produce en territorios cuyos espacios se encuentran signados por la hospitalidad: “Ejércitos dispuestos durante horas/ en un rincón del patio/ bajo una línea de ropa tendida/ […] / fueron destruidos en segundos/ por nuestras manos” (68).

La voz poética de Bajo la piel de tu capa evoca, por otro lado, la presencia de la madre, figura protectora que deviene ángel guardián: “Mamá teje en su sombra/ en su claridad/ […] / no conversamos/ pesan la calma/ mis papeles/ los techos de las casas/ […] / en el ojo ciego de tejidos sin palabras/ en el desierto que cruzamos/ sobre flacos camellos de ocasión” (20). Más adelante, se reitera esta alianza con la madre, específicamente en un poema en que el yo poético deviene inmigrante, vínculo luminoso que orienta los pasos y la moral del sujeto lírico: “Camino y su sonrisa/ en mi cuello crece/ […] / siento su palma tibia en mi cara/ el no seas así/ el no me olvides hijo” (49).

El sujeto poético de Bajo la piel de tu capa establece, además, un pacto con las “cosas”, las que, alejadas de lo pragmático y funcional, revelan trozos de memoria. Esta relación es fundamental, pues articula una expresión poética que ofrece una auténtica experiencia vital, una añoranza de recuerdos orgánicos que permanecen anclados en la memoria del sujeto. De este modo, “volantines”, “cambuchas de papel” y “una pelota de trapos” son objetos que cristalizan los significados simbólicos que definen la subjetividad del poeta: “Abajo/ más abajo siempre/ de los volantines/ las cambuchas de papel de diario/ pegadas al cielo y a los ojos/ inmóviles/ saben algo de nosotros. / […]/ La pelota de trapos y cuatro piedras los arcos/ […]/ así lo soñamos toda la noche” (66-67).

Los poemas de Bajo la piel de tu capa ofrecen senderos cuyo tránsito permite la actualización de otro tiempo y de una serie de afectos que ponen en evidencia, entre otros aspectos, la negatividad del tiempo presente. El poeta rememora las caminatas de tiempos anteriores, sacude el polvo que se acumula sobre las aceras de su aldea para evocar un territorio que fue habitado por los espectros que protagonizaron sus miedos de infancia: “En una vitrina donde casi se retira a luz/ en la calle del lazareto/ […]/ fueron exhibidos/ con carteles luminosos entre voces ambulantes/ los últimos monstruos de mi infancia/ […]/ aún están ahí la calle/ y los monstruos de mi infancia” (69-71).

“Carta para la piel de tu capa”, poema de la última sección del libro, “Cartas en un buzón oxidado” (75-91), acápite que Mario Rodríguez (2020) analizó de bella manera, cierra el poemario. Considero que los versos iniciales de esta composición consiguen expresar el centro estructurante que propone la poesía de Edson Faúndez: la memoria que, en este caso, surge a partir del diálogo siempre diferido de las cartas de amor: “Me gusta cuando aparece tu memoria infalible/ y me trae de regreso/ desde zonas sin nombre/ hasta la piel de tu capa” (90).

En consecuencia, estimo que Bajo la piel de tu capa es un libro que proyecta la imagen de un sujeto poético que deviene un celador de la memoria. Este sujeto, heredero de los fundamentos estéticos que propuso la escritura de Jorge Teillier, ofrece una experiencia poética cifrada en el reencuentro con presencias tutelares que despliegan no sólo una nostalgia del pasado, sino que, también, y como lo propuso el mismo Teillier, una nostalgia del porvenir.

OBRAS CITADAS

Mayne-Nicholls, Alida. (2012). “Jorge Teillier: La inscripción de una historia familiar”. Acta literaria 45 (2012): 65-80.

Oelker, Dieter. “Faúndez, Edson. Bajo la piel de tu capa”. Poéticas. Revista de estudios literarios

11 (2020): 111-114.

Rodríguez, Mario. “Pero tú no dejes de escribirme. La epístola en Bajo la piel de tu capa de Edson Faúndez”. Trilce 40 (2020): 44-48.

Teillier, Jorge. Los trenes de la noche y otros poemas. Santiago: Ediciones de la Revista Mapocho, Tomo II, N° 2, 1964.

—. El molino y la higuera. Santiago: Azafrán, 1993.

Información sobre el autor

Pablo Fuentes Retamal

Doctor en Literatura Latinoamericana de la Universidad de Concepción. Docente de la Escuela de Educación de la Universidad de Concepción, Campus Los Ángeles.